Mi amor, esa noche de bolos fue inolvidable. Ver tu risa traviesa cada vez que me ganabas, tus pucheros cuando fallabas, y esos momentos en los que dejábamos el juego a un lado solo para abrazarnos. No importaba quién hiciera más puntos, porque el verdadero premio era compartir esa noche contigo, la mejor primera cita de mi vida
0 Comentarios