Entrenar contigo no es solo hacer ejercicio, es reírnos mientras nos retamos, es ver tu esfuerzo y sentirme orgulloso de ti. Me encanta cada momento a tu lado, incluso cuando nos quejamos de las pesas o cuando celebramos una repetición más. No importa si sudamos, nos cansamos o fallamos, porque en el gym, como en la vida, siempre estamos juntos.